domingo, 6 de marzo de 2016

La libertad es una sensación
Todas las especies, seres vivos o no, somos entidades que poseemos nuestra propia programación genética. La energía absoluta, se ha encargado de diseñarnos para satisfacer la necesidad de desarrollar nuestra existencia.
Si por alguna razón no llegásemos a dar cumplimiento a ese desarrollo, nos veríamos en la penosa tarea de declararnos frustrados en nuestra misión existencial.

Pero si cumplimos a cabalidad con ese mandato universal de desarrollo genético, brotará de manera espontanea la sensación de libertad.