sábado, 26 de diciembre de 2015


De Manuel
… acostumbrado a las faenas de la pesca, a pasar horas sentado en una roca frente al mar, a Manuel le fue extraña la figura femenina que emergía caminando despacio de entre las olas. Su cabello largo era removido por la fuerza del agua y el color verde de su piel lo puso en alerta. Se asustó cuando la vio caminar hacia él y alcanzó a ver sus ojos color rojo.
Y él que hasta entonces se encontraba sentado sobre la roca, se incorporó de inmediato y corrió a informar al pueblo. Era por demás. Había visto de  todos colores de ojo y de piel, pero… ¡rojo y verde!, si que era para afligirse.
Al ver que corría, ella se volvió a las olas caminando despacio. Lo veía alejarse. Quizás hubo decepción, y continuó adentrándose hasta que se perdió entre las olas.
¿Entiendes ahora por qué razón le dicen “El Loco” a Manuel?