sábado, 27 de diciembre de 2014

Mundos paralelos
Los seres humanos llevamos un mundo paralelo con nuestras hermanas las moscas y aunque sabemos bien aquella linda expresión que reza: «En boca cerrada no entran moscas», siempre o casi siempre continuamos en nuestra necia tarea de ser impertinentes y hablamos más de lo que no debemos.
El mundo de nuestras hermanas las moscas se asemeja al nuestro en muchos otros y diversos aspectos. Acá les mencionaré algunos detalles que he encontrado, ustedes pensaran y nos contaran de otros.
Ambos pensamos que somos los seres más limpios de la creación, imposible convencernos que somos lo que ingerimos, y aunque sabemos que somos especie que no morimos sino que nos suicidamos, continuamos en la necedad de alimentarnos como lo hacemos.
También sabemos que ambos podemos ser devastados con insecticidas y no dejamos de estar cerca de ellos y todo por alimentamos de inmundicias.
Al igual que nuestras hermanas las moscas, nos es inevitable aplacar el deseo neurótico de reproducirnos de manera aritmética y geométrica, y aunque formamos comunidades y edificamos grandes urbes, no nos interesa morir como ellas, aplastados como moscas.

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