viernes, 3 de enero de 2014


Nota de una estimada lectora de España. Marisa Bermúdez.

CUENTOS BAJO EL FUEGO de Edgardo Benítez

Sé muy bien por qué llegué al libro de Edgardo… Por pura curiosidad literaria. Me explico. 

Participo en un curioso ejercicio de creación literaria, liderado por la escritora dominica Ada Hayes, que consiste en escribir sobre 10 temas, pero de manera anónima, con seudónimo y máscara… La entrega nº 9, los vicios, trajo una nueva pluma a nuestro pequeño club,Loboherido… Su poema me impactó tanto,  que busqué y busqué, para leer más…¡Internet es algo mágico! Pronto descubrí su blog y, claro, su primer libro de relatos cortos y  demás textos inéditos que él comparte en la red. 

La primera lectura de sus cuentos, la realicé en formato digital, cuya descarga se ofrece gratuita en el blog.  Mas pronto entendí que necesitaba tocar y oler el papel…  De eso hace más de un mes y heme aquí, escribiendo una crónica sobre un autor que me ha impresionado como para comprar  4 ejemplares de su libro y regalarlos.

Los 21 cuentos que conforman el libro son entes vivos e independientes que, en menos de una página o dos, te dejan pensativa y te provocan un ejercicio de proyección mental en el tiempo y el espacio, con un delicado y marcado aire “absurdo-surrealista” que sorprenden gratamente por su originalidad y, sin embargo, tan reales por momentos… 

Así, uno tras otro, sin grandes figuras ni inútil palabrería, sugerentes y para nada descriptivos, su lectura ha representado para mí una agradable sorpresa, cuando pensaba que ya, a mis años, ya había leído mucho y de todo… 

No podría decir cuál me gusta más o cuál menos. Todos encierran un ritmo propio, una propuesta novedosa, una situación ambigua, una nota musical para la sonrisa, la ternura, el llanto…  Un viaje por las ocho emociones humanas, sencillamente.

Y, por todo ello, no podría dejar de hacer otra cosa que recomendar su lectura porque, como él dice en la dedicatoria: “A todas las personas que guardan al menos una esperanza”. 

¡Y, de esas, quedamos muchas mientras autores escriban como él!

Marisa Bermúdez, enero 2014