sábado, 24 de noviembre de 2012


Carta para un amigo

            Amigo, a esa materialización del espíritu, que tu llamas verbo, es lo que a diario ensalzo con mi gratitud de humano. Esa etapa ya fue superada por nosotros desde hace miles de años. Hasta hace poco los arqueólogos señalaban que el humano habita la Tierra desde hace 4 millones y medio de años, y los paleontólogos indicaban que desde 10 millones de años. Pero hoy, los paleontólogos han conseguido descubrir y probar con el casi infalible sistema del carbono catorce, osamentas de homínidos, con edades que oscilan los dos mil millones de años, es decir que esa es la edad registrada que tenemos de habitar la Tierra.

            La evolución no es algo estático. Es alto el costo que hemos pagado por dar el paso que hay entre el homínido o sea el animal irracional al animal racional. Pero era algo inevitable, el humano tiene que tener desaciertos para encontrar el acierto mismo; después de todo, esa es la culpa natural: aprender de lo sucedido, de los errores. Teníamos que vivir el desatino, e ir desarrollando el cerebro para contrarrestar los rasgos animales.
La conciencia animal, de la materia orgánica, tenía que ser superada por la conciencia espiritual.

            Pero en cuanto a tu hermoso texto, lo que en realidad busco, a diario, instante a instante, es espiritualizar la materia. Es mi lucha constante la de hacer que el humano que llevo conmigo, deje su estado primitivo y se torne verbo espiritual. Vaya tarea la planteada.

            Hallarse en este mundo, con sus ilusiones, convulsiones y tormentos, y alimentar mi esperanza que un día se cumpla la predicción genética que dice: “Vivir es sinónimo de felicidad”

            Es un tema apasionante, sólo tú lo podías exponer de la manera que lo has hecho.
            Benitez...

lunes, 5 de noviembre de 2012


El desperdicio y la muerte de dios

Qué desperdicio habían hecho de mí,
qué desperdicio permití hicieran de mí,
qué desperdicio el que hice de mí.

Hoy que he recobrado la conciencia de mi inteligencia
veo todo muy claro,
se acabaron los engaños y las falsas promesas,

llegó el día que tú, falso dios,
serías desenmascarado,
porque no eres un dios,
porque eres un dios mentiroso,
porque eres simulado,
porque no redimes tu alma como yo lo hago con la mía
porque dices verdades a medias.

Llegó el instante esperado,
que tú huyes de mí,
se acabó la mentira, se acabó el engaño
el negocio de algunos, la mercancía de todos
han comercializado tu palabra, tu nombre y tu imagen
 has robado la verdad a la pobre gente,
gente que no piensa, gente inocua, pobre gente al fin,
se quedaron sin alma por socorrer tu mote
tendieron sobre tu imagen sus propias vidas
reconoce que has arruinado al mundo y lo tienes
al borde del despeñadero...
a punto de lanzarlo al vacío,
has jugado con la dignidad de los niños, de las mujeres que te han demostrado devoción,
sin recibir nada a cambio.

Has sido descubierto, falso dios
te he quitado la mascara
y no volveré a sufrir engaño
serás devuelto a tu lugar,
no sé de dónde vienes ni me interesa,
pero acá conmigo, nunca,
nunca serás más...
¡Mentiroso...!