sábado, 1 de septiembre de 2012

Amanecer en tus brazos



Qué lindo es despertar entre tus brazos, es como tener todo de nuevo, porque hubo un día que lo tenía todo, era la época de la complacencia del  capricho, mi niñez; la aparición de mis padres. Pero esa sensación ya había desaparecido, cedía terreno a la época de pensar, y ahí no existe la complacencia del capricho, no hay tiempo para eso. Hasta ahora, cuando apareciste tú en mi camino...